Berlin, La Ciudad de los Contrastes


Fundada en el siglo XIII, Berlín posee una historia muy rica. Hay pocas metrópolis que hayan sufrido cambios tan radicales y frecuentes que han transformado su aspecto. En Berlín, además de la Puerta de Brandemburgo, vale la pena visitar la cúpula de cristal del Reichstag y el impresionante Sony Center en Potsdamer Platz. La ciudad cuenta con más de 170 museos y colecciones, tanto de restos arqueológicos antiguos como de obras modernas. Destacan el busto egipcio de Nefertiti, el altar griego de Pérgamo, los pintores del grupo Brücke o los arquitectos de la Bauhaus y obras de Baselitz y Beuys. La vida nocturna de Berlín es legendaria, con sus discotecas y nuevos y diversos estilos musicales. Últimamente en Berlín se ha puesto de moda el tango argentino y el swing, y se celebran fiestas con indumentaria de los años treinta.

Amsterdam, La ciudad sin Prejuicios


Con su red de canales y pintorescas y compactas calles, su espléndida arquitectura, su exótica vida nocturna y una explosión de preciosos tulipanes en primavera, esta animada y cosmopolita ciudad atrae visitantes de todo tipo durante todo el año. Los lugares de interés de la ciudad se pueden visitar perfectamente a pie, o es posible alquilar una bicicleta para recorrerla desde otro punto de vista. También hay un eficaz servicio de tranvías y autobuses. En Ámsterdam uno no se aburre nunca. Se puede intentar buscar un tesoro en uno de los muchos talleres de diamantes o admirar las flores expuestas en el mercado de flores flotante de Singel. Ámsterdam también rezuma cultura e historia, y hay que visitar el barrio de los museos, con obras famosas de Van Gogh y Rembrandt, y la memorable casa de Ana Frank. La vida nocturna de la ciudad no necesita presentación, y en los alrededores de la plaza Dam hay una gran variedad de bares, discotecas y restaurantes y, por supuesto, sus famosos cafés marrones con un ambiente acogedor y abundantes raciones de comida casera. La visita a la fábrica de Heineken sirve de refrescante intermedio entre un ajetreado día de ruta turística y un paseo por el célebre Barrio Rojo, con ofertas de ocio más exóticas. Si prefiere algo más sofisticado, le proponemos una cena a la luz de las velas en un barco por los canales para sentir la magia de Ámsterdam por la noche.

Madrid, la ciudad del oso y el madroño

La cosmopolita ciudad de Madrid es perfecta para una escapada de fin de semana, con sus elegantes tiendas, sus museos y su animada vida nocturna. Alrededor de la Plaza Mayor se concentran varias tiendas tradicionales de artículos de cuero, y los famosos suelen frecuentar las tiendas de firma de la calle Ortega y Gasset. El Museo del Prado, el Thyssen Bornemisza y el Reina Sofía son cita obligada para los aficionados al arte. La Gran Vía se anima por las noches mientras que las zonas de Sol y Huertas, en el centro histórico, son perfectas para tomar tranquilamente una copa en uno de los bares de moda o un chocolate con churros en una cafetería. En Madrid también está la sede del Real Madrid, uno de los mejores equipos de fútbol del mundo.

Lisboa, La ciudad de las 7 Colinas


Lisboa, capital de Portugal, está situada en la orilla derecha del río Tajo, y es conocida por la magnífica calidad de su luz, razón por la cual ha atraído a innumerables artistas y fotógrafos. Sus hermosos tesoros arquitectónicos contrastan con las impresionantes estructuras modernas, desde el barrio clásico de Baixa, construido en 1755, y sus calles medievales, al contemporáneo Parque das Nações, construido para la Expo 98, lo que convierte a Lisboa en el lugar perfecto para pasear y hacer turismo. Desde la ciudad también se puede hacer un crucero por el Tajo o visitar otras localidades de la costa de Estoril, como el pintoresco pueblo de Sintra, declarado Patrimonio de la Humanidad.

Roma, La Ciudad Eterna


Roma es una hermosa y antigua ciudad a menudo descrita como la cuna de la sociedad occidental, debido a su larga y variopinta historia que se remonta al siglo VIII antes de Cristo. Con sus estrechas calles plagadas de tesoros ocultos y su espléndida arquitectura, Roma es una ciudad para visitar a pie. Muchos de sus principales atractivos, desde los antiguos monumentos hasta las boutiques de firma, quedan muy cerca, y se llega a todas partes dando un paseo. Una visita ineludible es la Ciudad del Vaticano, estado soberano gobernado por el Papa, que alberga un fascinante y extenso museo, los famosos frescos de la Capilla Sixtina y la opulenta Basílica de San Pedro. Para hacer un descanso del ajetreo del centro, se puede visitar Villa Borghese con sus apacibles jardines y un pequeño museo con pinturas y esculturas de un valor incalculable.